domingo, 20 de noviembre de 2011

SECUENCIAS DEL REPOLLO

Inmutable, apenas invertebradas,
en marcha silenciosa hacia su origen,
su oración es de olas fugitivas
hacia el centro de s,
aunque otros en ellas sòlo vieran
orejas corrugadas o mamas escarpadas.
El repollo es así, de geografía precoz
Y lenta maravilla hundiéndose al principio en el miasma
de una jornada fatua.
Por desgano, por oro mal habido
las muchachas no quieren contraer un repollo
por marido, pero bien que su sabia investidura
les previene del miedo a la tristeza,
a la inflexión de la guía telefónica, incluso a la urticaria
que producen los mitos.
Se asean en el huerto con un arte templario
Y se dejan palpar de armas, de recuerdos, de fundamento pélvico.
Entonces, ración o puño conciliado,
me convence de todas las intrigas
Y con mi mejor discreción de caballero
le condeno a morir a mi salud.

ANEXO DEL REPOLLO
(De su interior salen los días digestivos
como si fueran nidos migratorios.
De su abrazo  nacen los sueños
en los que cocreamos nuevos cielos y hasta
 nueva tierra para la nueva mística.
Los converso de la nueva escritura de la huerta                          
sabemos
el lugar y la hora
en que una mansa licitación de repollos
saca pecho, mientras otro
ofrece sin pudor su nalga única
y sin saber de oficios culinarios
comienza a seducirnos de chiquitos.
En la ciudad prohibida de los aromas
hasta el apio recela del repollo,
pero las lechuguitas núbiles
se deshacen por su bostezo aciago.
Si alguien se pregunta para que sirve este poema,
la respuesta es sencilla:
Para deshabitar el diccionario,
y en sus senderos de sábanas blancas
Comenzar a sembrar un firmamento de hortalizas).

Este poema esta incluido en "Antología Sumaria":

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