miércoles, 12 de diciembre de 2012

JUAN GELMAN SIGUE NACIENDO

 Para ser apenas Juan uno debe haberse panificado.
debe haber desistido de celajes monetarios
de la usura del cielo y sus mendigos terrestres....

Para ser apenas Juan
uno debe haber tenido
no uno ni dos ni tres
sino muchos hijos bajo las alas

Para ser Juan uno no vuela
por generación espontánea
ni panifica el aire por descuido

Para ser apenas Juan uno debe haber sido hijo de Juan
padre de Juan, nieto de Juan, compañero y compadre de Juan

Para ser apenas Juan
Juan debería nacer cada vez,
debe seguir naciendo.

viernes, 9 de noviembre de 2012

FRAGMENTO DEL ROMANCE EN VERSIÓN LIBRE DE EL CANTAR DE LOS CANTARES DE SALOMÓN.

Versión libre de Nahuel Ceró
                                  A mi compañera Karina Elizabeth

A las viñas fui llevada
porque por investidura
de soles inmerecidos
de uvas soy heredera.

Noche de luna cabría
púa esas vastedades.
¿A caso no bebe, ameno,
de su fermento mi amado?

Abre las puertas del sol
que me tienes pronunciada.

La luz desanda la luz
por medrar lo que ha callado.

El sol aró en mi cuerpo
melodías que la luna
por intrigas de la luz
dejó notas cauteladas.

Tus manos deducen ecos
que me tienen cortejado
como si yo mismo fuera
los ecos de su cuidado.
Que lo lejos se me apague
si yo finjo una palabra
por callar lo que desdicen
tus labios cuando los beso.

Mandrágora de los besos
son los besos de tú boca.

¿A caso saben tus besos
lo que no se de mi mismo?

No se nada de tus besos.
Enséñame sus cuidados

*  *  *.


Recios jinetes horadan
vientos de la desmemoria.
Su capitán ha perdido
en sus espejos sus galas.
Su mujer llora en el lecho
del rey que trucó su suerte.
Pero el rey tiembla en el frio
del cuerpo que le regaña
soles de luz sosegada,
lunas sin empuñaduras.

Mil mujeres desveladas
en sueños de mil eunucos
besan sombras lisonjeras
 e hijos que no las ven.
No son hijas de Sulám.
Que Sulám tiene una lágrima
cuyo pastor se demora
como arco de sus ojos.

La niña virgen susurra
el nombre que nadie sabe,
pero su nombre es leyenda
que se modula en silencio.
Sulamita tiene un miedo
de cascos de doble llaga.
Otros cascos debilitan
su propiedad y su aroma.

El rey mandó sus regalos,
su recado, sus soldados.
Ella tirita en los brazos
de su pastor consolado.

jueves, 13 de septiembre de 2012

Goya, ciudad de la Mesopotamia argentina...

GOYA, ciudad de la Mesopotamia argentina, comenzó a agrietarse, desde la orilla del Paraná en dirección de su centro. Mi ciudad natal estaba siendo víctima de un fenómeno natural atípico a su orografia, tanto o más que la legendaria premonición de que su destino es desaparecer bajo las aguas como una nueva Atlántida.
En el sueño éramos pocos los que sabíamos de este suceso. Y entre estos pocos no había alguna forma de manifestación histérica. Ni siquiera signos de resignación estoica. Como si de tan remanido, el fatalismo de su premonición se había hecho carne, y, en forma simultánea, cauterizado, sin tiempo para lamentos.
Inmensos trozos de la ciudad se desplazaban bajo las aguas turbulentas de un Paraná oscuro y mas expectante que bravío, como si fuera una inmensa bestia prehistórica devorando minuciosa y sin prisa una presa largamente esquiva.
Mi casa, de pronto lindaba con las aguas. Era el próximo bocado. Preventivamente había alejado del lugar mis hijos, niños en el sueño, y a mi pareja en edad en correspondencia con la de sus hijos. Pensé en mis escritos, toneladas de papeles condenados al naufragio. No me preocupé tanto en ellos como en pequeños
amuletos de la vida cotidiana. Por otra parte ya era tarde para el rescate. En un curioso acto de ingenuo voluntarismo me aventuré hasta una placa que se había desplazado hacia las aguas. La placa se desprendió, manoteé unas hierbas y logré treparme a lo que de tierra firme tenía a la vista. En todo esto no había angustia ni miedo a morir, lo que me hace pensar que así debe ser el fatalismo de los guerreros heroicos, de los suicidas y de los enamorados…
No le buscaré explicaciones a este sueño. No porque no los tenga, porque sean múltiples, o por temor a descifrar sugestiones indeseables.
Goya ha estado varias veces en estado de emergencia por las periódicas crecidas del Paraná. La última vez fue en el año 1982. El trabajo mancomunado de los goyanos no permitió que las aguas del río les robaran sus sueños de prosperidad.
Soy de aquellos que consideran los sueños como una prolongación natural de la realidad, en un estadio intermedio entre lo amoral y un apego sonambulario a las leyes que rigen la naturaleza...
De modo que mi sueño como tal no es el sueño de la razón.
Los monstruos reposan en otro lugar.

jueves, 12 de julio de 2012

Barrancas de sol en las paredes

Este día, apenas cabizbajo, propenso
a ciertos atentados de la luz,
se me hace un recodo perdido del que salgo
con sandalias subterráneas.
Como un patio en el sueño tapado por dos alas
es mi alma y sus ojos tienen varias raíces que vienen
de la muerte,
hasta el indice que apagado con que advertido:
este día en cuya papelería de palomas
depone el corazón un campesino,
es el que avisa y se nutre, pero sin pasajeros,
sin trenes que van a dar al cielos.

Podría suceder, entre otras cosas, abriendo
las puertas a las trompetas destructoras,
que se nos soplara a través del ala desigual del miedo
y cayeran nuestros ojos al vinculo siniestro,
al féretro del polvo, al indice del ángel mutilado,
aquel tan triste y azogado que se le borran los labios,
-tu sorprendes-
podría suceder, a mi pesar, entre sus ropas
un crecimiento de piedras imposibles,
bajo un reloj en donde es frecuente
crecimiento de árboles y escaleras abiertas,
alto, arriba, digo, abriéndose como dos brazos
hacia Dios y un color que ciñe la esperanza,
a veces, como un traje espejado, como un barco
soltado por el mar desde su entraña
en una sóla y larga llamarada,
como un guante en la lluvia escribiendo
mensajes teocráticos entre las nubes,
podría, entre otras cosas, suceder que subes
uno por uno los escalones del reloj
y caes boca abajo en mi corazón,
sangrando por todos los recuerdos,
sin tocar las estrellas,
entonces
giras en la niebla que precede a la niebla,
sin voluntad para cerrar las puertas,
sin mortaja donde ocultar las rosas,
sin donde disuadir el grito de los dedos
que se quedaron discando el numero del fin.

                                               
Nahuél Ceró.- Publicado en "El Litoral de Corrientes"- 1976.

CASTIGO DE VALLEJO

Murió César Vallejo. Todavía
le pegamos los unos y los otros
cual si salvo lo suyo fuera nuestra
todo la soledad de su partida.

Salvo los días jueves, cada día
le pegamos de modo contingente,
como si su mitad menos temible
fuera la eternidad que malpagamos.

Su mirada que prosa nuestro verso
no depone su pan, hambre mediante,
pero qué de dolor si todavía
le pegamos los unos en los otros.

                                             Nahuél Ceró.

miércoles, 27 de junio de 2012

AFORISMOS DE "ANTOLOGIA SUMARIA"


                                                                                                                                                                                                                                                           AFORISMOS

Una de las casas que habitara el viento ha dejado de nacer. 

Caminábamos de a dos en uno mismo.

Los números se acuerdan de nosotros en el peor momento.

Tu desnudez  asea los espejos. Tu desnudez  me habita en cada cosa.

En tu sonrisa heredé mis deudos.

Escarban tus ojos sembradíos del cielo.

cuatrivio III (NAHUEL CERÓ).

martes, 26 de junio de 2012

ANTOLOGIA SUMARIA

El viento deshacía la pregunta
  Yo era la Pregunta.

Una nación después  desamaneces 
                                                                                                                                                                                                                                                                                     
                                                                                     
 A los tres años yo era un genio.Ignoraba los dados de la fé Ayer hable con mi madre.
Me dijo que hacia hambre en el paraíso y que dios estaba  harto de esperarme.
          
  Hazme innecesario, como si fuera dios.                                      

Entrabas en mis sueños como al jazmín y a los rincones de mi espejo
.                                                               
 Tu cuerpo es disoluto. Sonámbula  en mí.
                                                                                               
 Tus besos y tus labios son heridas sin voces.
                                                                                                
 Tu cuerpo es una casa donde los fantasmas se perdieron en mí.

 Cuando te vi por primera vez creì que eras un espejo, me dabas en diferido.

Estoy triste... Què hace tu ombligo en mì?

Amiga, tu risa es una ola que se llevó mi sombra.

 Los tilos de la plaza aúnan...

 Abre tu libro y desespera.

Abre tu cuaderno y desmemoria mis ojos.

Escribe algo...Por ejemplo, las moscas se demoran en volver...

Me fuì de muchas partes y muchas partes murieron de mí.

 Escribe tu nombre en las cerezas y ellas te nombrarán...

Amiga, en este país los pájaros no dulcifican el aire...Dulcifican tu vientre.

 Ella era mi erial, yo, su nacimiento.

Ya sé. El ojeo del cielo me hizo inmerecido...A ti, tan lúdica...

En tu desnudez estoy escrito con palabras insomnes

 Mi mejor aforismo comienza donde perdì los dados de tu sexo.

 Cuando escribes cielo, soy humus.

 Los espejos se alunan para verte.

 Escrìbeme tu don. Se mi dentera.

No importa... los años nos dadora...

Te convido mi espera de tì. Te doy lo que no tengo a cambio de lo que no tienes.


                                                                                                                                               CUADRIVIO III N.CERÓ
CUENTILOCUOS

Uno de mis antiguos amigos me viene a visitar con la cabeza en la mano. Otro
de mis amigos viene a visitarme con dos cabezas en las manos.
-Esta es la tuya, me dice, y se va.

OTRO CUENTILOCUO

    Despertamos a la misma vez. Ella en mì, yo en ella.  
MICRO RELATOS Y AFORISMOS (2008)


-Madre, estoy pariendome, dijo el niño.
- Hijo, dijo la mujer,  te  equivocas... estàs parièndome.

Presumìa de su muerte como quien se percata. ya tarde, de  haber nacido.

Jugábamos  a ver quién nos paría. La que me tocó en suerte impuso por condiciòn la infinitud del parto.  

Bajo sus alas guardaba  dos ciudades diferidas.Nunca aprendiò a volar.

El dadero de Dios reporta  en Otro.

Los muertos aplauden cuando los màs viejos resucitan en un niño.

Mi Dios era un niño que presumia vivir sin edad.

La estatua a la que diagnostique  ausencia  de Dios desertò de la plaza en busqueda de  un telèfono pùblico,

Al diablo le duele dios en algun lugar del hombre 

jueves, 31 de mayo de 2012

Ahora Mexico

Como hace más de cuarenta años los jóvenes dan  una nueva vuelta de tuerca a la HISTORIA
.Después del MAYO FRANCES  y  los levantamientos  estudiantiles en muchos países del mundo, la historia no fué la misma. Los   genocidas  de turno hicieron su trabajo segúun las órdenes de sus amos extranjeros. Más allá  de la derrota , triunfó el coraje cívco.En mi país nos sucedió EL CORDOBAZO, gesta en la que por primera vez estudiantes y obreros hicieron causa común y enfrentaron a la dictadura de turno. Tiraron al basurero de la historia al al dictador Onganía, general vendepatria. Eran tiempos en los que el poder cívico militar, clero militar, o ambas concordias mancomunadas, amordazaban a la sociedad  e einfligían tormentos.   muerte o desaparición  a quienes de algún modo lograban burlar esa mordaza y difundir su opinión.  
   Ahora otras son las herramientas de lucha y otras las estrategias. Las redes sociales permiten una interacción social imediata inimaginable en aquella época. Poníamos el cuerpo y el sentido común nos orientaba a la unidad..
   En mi país, en las últimas eleccionen presidenciales, ante la avanzada mediática de los candidatos afín a la vieja dictadura, fue la movida  de los jóvenes lo que sepultó a los troglditas y consiguíó con su votodespejar  la incertidumbre a la que se nos había condenado. Menem fue un mercenario de la dictadura y del F M I. SUS CRIOS FUERON SEPULTADOS POR EL VOTO JOVEN.
    Tunes, Egipto, Libia, etc. enfrentaron un sistema medieval. Lo que los argentinos hicimos con movilizaciones, asambleas populares, piquetes y  cacerolazos,  tirando abajo a  de De la Rua  y sus títeres,  en el norte de Africa lo lograron con muchos muertos y torturados.
   Jóvenes de todo el mundo hoy asumen su presente como realidad histórica  de la que se debe ser protagonista, no como testigos pasivos  o encolumnados detras de millonarios al servicio de monopolios o del imperio. Lo hacen enarbolando legítimas banderas, las de la búsqueda de transparencia en el uso del dinero público y de políticas económicas que defiendan la educación, la salud y garantice el trabajo digno.
    El voto popular no debe conceder impunidad al funcionario público en nombre de una inmunidad sin revocatoria posible, y menos con el quisquilloso método del juicio político a manos de compañeros de ruta, cómplices en el arte de defraudar las espectativas de sus votantes.
    La primavera latinoamericana  ha tenido comienzo  mucho antes de que los argentinos sepultemos en las urnas muchos sino todos los responsables de años de miseria..Quiero  creer que hemos aprendido de la muerte ,el dolor, la indiferencia y el odio,de cuando nuestro dinero no valía nada y un argentino era visto como paria en cualquier lugar del mundo.
AHORA las agujas de la historia nos conducen a México.

Millones de jévenes se movilizan en   favor de una democracia tranparente  y  en contra de la politiquería que ha hecho d México el paraíso de los narcospoliticos financiados por el imperio.
 Los  jovenes mexicanos nos enseñan que  se puede terminar con la mentira institucionalizada.
   México es ahora nuetra primavera latnoamericana.
    Para que los terratenientes de la muerte y los señores de la nada  lo sepan los, estamos observando... Nuestros ojos, los de los trabajadores de la cultura, de la ciencia , de la justicia social, de los distintos espacios en los que estamos comprometidos, están observando el proceso cívico mexicano.La voluntad popular debe ser respetada. Las movilizaciones no deben ser reprimidas. Deben saber, los amigos de la tortura y la muerte, que sus crímenes serán juzgados. Sino en su país, más temprano que tarde en una corte internacional de justicia.

martes, 1 de mayo de 2012

1° de MAYO

Tus manos son muchas manos, compañera, compañero
duendes de la luz y de la sombra,
 caballeros andantes de la materia inerme, amazonas de cielos entrelazados,
 hacedores de mundos superpuestos, habitantes de relojes furtivos,
 estrelleros del común y convidados de roles diferidos y lunas contagiosas

Vuestro día , nuestro día, obreros  de corazon en alza y silencios cursivos,
 nuestro dia no comienza hoy, no culmina hoy. como el trigo que luego de su odisea se distiende y encorda,
 convertido en pan.  No termina en la mesa, no termina su ciclo
 el día de la ofrenda en los labios pudorosos que lo toman por don.
 Vuestro día, es el día de las manos , de los pies, de los ojos en su dicción terrestre .                                                                  
Hermanas, hermanos, un 1° de mayo, se levantó del polvo la sangre fusilada.
 Hizo de su temblor, de su color ardiente, su pentagrama, su empuñadura,
 su bandera copiosa, su multiple rasguido en trincheras solidarias,
talleres, socabones, senderos del arado, en el telar sin rumbo exacto,
 en la tela de araña del bastidor sin dogma, en la piedra aterida antes de ser suspiro.                                                                                                                     Obreros de la vida, sin edad, pero contestes a todas las lenguas de los cuatro elementos,
 subamos a este día como al día mayor de nuestros día, como a la palabra y a su razón de ser,
 como a la lucha cotidiana y su sentido permanente,

 como a la luz que narra nuestro fundamento.

domingo, 22 de abril de 2012

ESQUIRLAS DEL ESPEJO AFROGUARANI

 (Deiisita Guzman y Maria Jose Kiwi)

Esquirlas de un espejo afro guaraní: taipero
Que desciende los domingos al malvón del cuchillo,
Catador de cardales y de resurrecciones,
Verde azul y celeste y torbellinos en la boca de serenatas
Del amanecer que cuelga de las ramas, acordeón de barrancas
Que mi hermano sembrara con su rostro
por hacerse mirar, por ser milagro.

Necesario común, comunero del agua,
impostergable espuma del suceso que retoma luceros por morada,
Pescador pre boreal: habrase visto tanto alambrada humano
En un sólo latido, medio espalda de luna,
Medio pecho de sol y tantos sueños construyendo un arado
Para poder vivir.
Pontón de cuerdas bermejas,
Geografía juglar de los cascotes,
Honda del vientre de la rosa sapiente y milagrera,
Hermanada en la fuga de distancias.
Y los lamentos de los se fueron y que no volverán.
Y que tuvieron frío por camino y por costumbre porque se los vio.

Esquirlas de un espejo afroguaranì: curtiembre del albedrío,
Tabacalero biseñor y condicente, bebedor de la espuma
De la vida y de la muerte, machetero plural,
Manos bisiestas y pies atolondrados en la inclemencia
Del primer surco rumbo al exilio.

Esquirlas de un espejo afroguaranì: máscara de aromas
Que mana leche y miel y polvaredas,
Ranchería del amanecer que desastilla el grito del carau,
Y por debajo de la canción, sin nada que decir,
Oráculo de los esteros: primavera.
Sin nada que agregar: verano. Y las piedras
Tomadas por oración de las caderas de un pueblo
Que nos vio en nuestra desnudez: posta de la razón
Donde los sueños comieron y bebieron del legado subtropical
Para llenar de danzas primigenias al hijo y a la hija
Del subsuelo guaraní.
Desvelo del preámbulo gutural
Sobre el rastro de raíces de la lluvia
Una vez que las palmeras en el erial ardiente
Visitaran los párpados del Otro amanecer.
Memoria del fósil interrogante
Uniendo a los recados de la siesta
El aseo acuoso de los ojos en que por una vez
Depusimos la tienda de campaña.
Fe en la tribu de labios paulatinos
Posados y entrelazados como en la plegaria
Sobre el cuerpo deshecho de paisajes anteriores.
Fe de mayoría de edad y cabelleras izadas en palmerales.
(Una herida como una calle única de un pueblito demasiado
Lejos, astillado en un tronco genealógico
Cuyas ramas ahuyentan la espera de los astros
Y la voz, apretujada en su sabor a polvareda,
Descontento de la realidad y de sus mapas superpuestos
Infinitamente, rumbo a la uniformidad
De la uniformidad.

Una herida que sirva de morada: tijera cautelar
Y arruga del espejo en el lugar exacto donde se posa
El rostro y acuña una sonrisa.
He aquí la gesta y la rebelión en cada gesto y su secuencia de sudario engañoso,
Su innecesario puerto de fantasma asilado en el habla.
A veces pasa como un ademán una paloma
Escrita en otra parte y un celo de cenizas
Como gran polvareda se levanta del vientre de un pueblo
Demasiado lejos.)
Del vértigo azul y asombro asomado a los esteros
Sonsacaron mis padres sus cuidados, olvidados al fin.
Quién sabe cuánto tiempo prófugo de sí
Para encontrar su transparencia
En la tierra que visten y reconfortan.
Develación de canoas deambulando por un trozo aromático,
Aderezados de espumas en la boca del grito de las barrancas.
Esquirla s de un espejo afroguaranì: vinieron o se fueron,
Prorrumpieron de golpe como el arco iris,
Entre la guayaba y el timbo y con el poncho retobado
Cebaron los delirios de las resolanas que invaden las vigilias.

domingo, 15 de abril de 2012

.  .  .

En el cuaderno en llamas que dividieron los sueños del futuro
Es ahora este acto, su eslabón de hierbas que visten las barrancas,
En su indumentaria de pájaros tejidos al rumbo del nuevo nacimiento.
En su dominio de madre espumante,
En su égida vegetal, para su cunple aguas de vísceras discretas,
Por asunción de aromas y latidos del polvo,
Es ahora este acto.
Y es el viento en traje de relinchos,
Y es la polvareda amarga de los ojos en su lasitud:
Aro de adyacencias juglares, desembarcadero de funámbulos
Y curtidores de domingos co-bailables.
Sean para ti los belfos que mojan con su espuma
El proceder que nos ve, trepados a una piedra
Como a su gran ofrenda.
Sea tu libertad y tu paciencia.
Desposa efervescencias de tribus de arco iris
Hasta asumir su precio y su descanso. Su pacto y su litigio.

En el cuaderno en llamas  en que durmieron
Y soñaron hasta perder su brújula los esperados
De todos los caminos
Prevaleces y avanzas en una multitud inconquistable.
Sea por ti la euforia que omite la indolencia
Y sopesa en sus senos  ciudades y espejismos.
Sea por ti los velos de la plegaria
Y la danza cundiendo en la sonrisa y en las manos multiplicadas.
Sea por ti el desvelo que anuncia y profetiza
Y establece su química y su lino.
Su bastión y su ofrenda.
Aún entre el acero y la pólvora irredentos,
A pesar del panal en la caverna y sus lunas de púas.

Más tarde, cuando las grandes crecientes  que descienden
De tus antepasados –al recibir de las barrancas imprecaciones
De colores- anunciabas inciertos caracoles cuyo reino,
Como un páramo sobre un páramo anterior,
Asumieron hasta donde los ojos alcanzan a ver.
Y aún más allá.
Más tarde, con cierta habilidad, y dispuesta
A levantar en tus hombros todas las resolanas del encuentro,
Reaparecías, sucedías, procedías en la hora del lirio.
De su cuidado y sus antiguas predicciones
Descendías. Y el páramo de caracoles en donde
Sucumbió el animal del reposo y los espejos de la razón.
Enmudecieron para verte del lado de los Ojos
En que comienza el  infinito
Y ponderar el origen y su inclemencia
Como una ola fermentiva contra la isla impúber.

En los cuadernos en llamas en que apacentabas
Tus pies como legumbres, en su jornada que transfería
El zorzal
Ocurrió la velada del suspiro.
Alguien se pasea al dorso del misterio.
Y de su hijo interrogado por sus antecesores
Emergieron plantaciones y ademanes acuosos.

Así es, diásporas  y condolencias
Cuando de los despojos de la manzana
No asoman saludadores del futuro
Sino arrozales y acordeones simultáneos,
Y un alazán estriba contra un rayo
Y descose las banderas de raíces del crepúsculo
Y un patio esperado sucede sobre un patio
Que alarga su oquedad hacia la tarde
Y el resumen de un dedo que jugó a la vigilia perpetúa
Su número auspicioso,
Y el remo de una edad que solfea mi credo de aguas dulce,
Conducen la jangada río arriba…

.   .   .

Lluvia perpetua donde fueron a beber los amigos
Demorados de las guitarras
Constreñidas de profecías aromáticas.

Con qué gesto el hijo que me expresa
Sucederá de pronto en albas de la especie.


Tu desnudez me aparta y pavorisa.
Toda tu desnudez es una rosa.

miércoles, 11 de abril de 2012

Castigo del Equívoco
Fue en la época en que las mujeres se encendían y apagaban como luciérnagas. Una de ellas, luego de concebir, quedó encendida por tiempo indeterminado. Los jueces desconfiaron e hicieron degollar al niño. Ante el pánico general, la mujer se apagó para siempre.


EL ORDEN DE LA CASA

Cuando por fin decidió incendiar la biblioteca se aseguró  de que el orden de la casa comenzara por cerrar puertas y ventanas por dentro.

En la espera de Lot

La estatua de sal hablò a los hombres. Estos le dieron a espalda; entonces la estatua volvió a ser de carne y huesos.

Regresión
Con el estertor culminaron los sufrimientos del niño y la vigilia de sus progenitores. Durante la noche, ante el estupor de familiares y condolíentes se incorporó con naturalidad hasta quedar sentado en el féretro. Sus ojos buscaron los de sus padres. Sus palabras sonaron pacíficas, casi ordinarias en el silenció de la sala mortuoria. No lloren ya. Sólo ha sido un sueño, dijo el niño. Acto seguido volvió a la posición horizontal y disminuyó de tamaño hasta mudar de forma, de manera que en una fracción de tiempo incorruptible, pasó a infante, feto y embrión, hasta desaparecer en un aroma acuoso, de reminiscencias terciarias. Es leyenda que lo vieran en forma recurrente en los años siguientes, cabalgando cuando los vendavales azotaban la costa.

La sombra y el  Falso Lirio

   No sabría deducir la falsa condición de un lirio. Es más, nadie podría deducir a ciencia cierta qué diferencia a éste de los lirios verdaderos. El sabía de lo efímero de la condición del lirio.                                                                         Este conocimiento le dio la pauta de que la intensidad del sol  de verano apresuraría su ciclo vital y con èllo el desenlace fatal. De modo que sólo su sombra podría preservarlo.  No contó con el hecho de que su sombra era exigua de por sí, y era poco lo que podía hacer a favor del falso lirio.                                                                                         Al medio día con el sol en su cenit, llegò el desenlace crucial. Fueron en vano las lágrimas con las que quiso refrescar la flor y las hojas  marchitas.  Vanas fueron las palabras de súplicas y aliento. En un acto de frustración infinita, (o porque sus fuerzas habían alcanzado el límite exacto de debilidad), el hombre se disolvió en el hilo de sombra que lo  sostenía. La sombra permaneció aún bajo los rayos del sol, hasta la hora del crepúsculo. Cuando con dificultad se puso de pie, hizo el recorrido que su dueño, el hombre,  quiso hacer durante el día y sin remordimiento se confundió con los primeros fragmentos dé la noche.
PROLOGO

       Nací en Goya, provincia de Corrientes, Argentina, el 24 de agosto de 1951. Supe temprano, en mi pre adolescencia, que sería escritor.
El ejercicio de la poesía y el relato fueron hábitos  cotidianos en mi vida. A esa diversidad fueron incorporándose otras formas, como el teatro,
el ensayo y la novela. Aforismos, micro relatos y poemas brevísimos, acudieron a mí casi sin que me diera cuenta de ello. Hay elementos oníricos que los hace parecer sonambularios. Sin embargo, no admito mi escritura como juego azaroso.
Desde fines de la década del sesenta publiquè en distintos medios: Diarios, revistas, antologías y dos libros en la década del ochenta, además de una selección de aforismos.
    Los trabajos escogidos para mi Antología Sumaria pertenecen a distintas épocas. No están ordenados cronológicamente. Quiero que se los vea como notas sueltas de una sinfonía que aún no ha concluìdo.
   Debo al buen gusto de mi hijo Cesar la diagramacìòn de este libro además  de la selección de dibujos y èso que llamè Cuatridio. El dibujo y la pintura  me acompañan en los reposos de la palabra escrita.

Si alguna frase, algún verso, es digno del recuerdo de mi lector me sentiré justificado…




POESÍAS, MICRO RELATOS Y AFORISMOS
                                   CUATRIVIO I (Nahuél Ceró)





Elegìa del Comensal Nocturno

 

Para ser único  comensal una noche de invierno
en un bar, frente a una plaza,  debe haber dónde ausentarse,
 dònde sentarse,  dónde acodar el mundo, dònde caerse muerto,
 dónde surtir de migas  los ojos de su prole.


Para tomar distancia en medio de la ciudad ,
 para beber y morder , para escribir, ex profeso estos versos,
 rodeado de sí mismo antes que los silencios perturbados  de la ciudad ,
   es necesario haber sido mucho más que uno mismo.
 un poco más que un hombre sentado en el retrato
que custodian sus deudos.

 Yo querría, después de cenar,
 comerme la  gratitud de una mujer  que implora,
 ochenta veces siete, un silencio piadoso a sus cuatro lobeznos,
   a sus  cuatro cotorras incurables y tácitas.

 Yo querría  aplacar la furia materna con un beso aromático
   de café libertario , diciéndole, sumiso :
 “…déjalos , yo también , alguna vez …”
  O sumiendo en mis mieles sus ojos de madera , susurrarle:
 “… hace doscientos años , en París …¿ no recuerdas ?”
        Pero uno debe  ser un poco triste,
  un poco incrédulo, un poco ajeno para comer de un trote
y beberse de un soplo su copa constelada  y sopesar el dìa
como un trozo de carne rodeado de fideos.
  
  
 O debe tener paciencia y un poco  de sal en los bolsillos
  para estarse tan sólo  en este invierno
 el rostro sitiado en preguntas y relámpagos muertos en la frente,
 con caricias antiguas en el cuerpo y los ojos cayendo en sí mismos,
 para ver un poco más que su propio  cuerpo.
 Yo tuve una mujer. O más de una. Ya no me acuerdo.
  Sé que adoré la luna inmensa de su vientre creciente,
Y me anudè, como un sello, a su claro espejismo.
  Hubo una noche fría y una estrella entreabriendo sus espadas benignas
 para que yo, señalado rival, viera el rostro del niño que desbordó el espejo.
                                                                                                                                                                                                                                                   Sopla un viento redondo como un libro.
 Un vino adrede quiere ceder, durmiéndose, entre los labios.
 La copa se parece a una mujer pequeña.
 Pero la copa se parece  a una copa y no alcanza para cerrar las puertas
 de una casa que sangra de repente por   todos sus costados.
 Porque un hombre a solas  se  de mora, se atasca, se reduce, se manca,
 escribiendo al costado de sí mismo.
 Como si con èl sangrara alguien más esta noche ,
 ahora que solamente los abandonados cenan a solas
 en un bar , en invierno , cuando llueve en el pecho , y lejos ,
 entre recuerdos y fotos insufribles
 un niño , o una niña , se acuerdan de otros días,                                                                                                                                             del hombre que no está y que tarda en volver.                                                                                                                                                                     
                                                                              San Nicolàs de los Arroyos, 1989