sábado, 11 de mayo de 2013

LA SEDUCCIÓN ES UN ARTE DEL AMOR

El seductor es domesticado en su condición de tal por la seductora. La mujer es seductora por naturaleza. Sabe arreglárselas para tenernos en vilo, ya para domesticarnos a favor de un matrimonio formal, ya para sacar de nosotros algún rédito en particular, para vivir momentos de placer sin mayor compromiso, o, por lo que llamamos seducción histérica, por jugar a dejarnos con los ojos perdidos en su contemplación de diosa irresistible sin darnos a cambio un granito de arena de su ternura.
   Una sociedad machista nos educa a fin de domesticarnos a favor de sus encantos. De su debilidad ella hace fortaleza gracias a prejuicios ancestrales. Hay países en donde estas palabras pueden producir sonrisas de desaprobación por el grado de libertad alcanzado por las mujeres. En gran parte del mundo esto es una utopía.
    Mujeres inteligentes hacen del seductor el más seducible de los hombres. Aprender esto es tener buen olfato y saber escuchar a nuestras amigas sabias amigas es ser humildemente inteligente.
   La seductora nos inflige sus encantos como un dogma incuestionable. El seductor seducido tarda en darse cuenta que se le ha dado su propio veneno por medicina, pero aún abandonado se lame las heridas a la sombra de otra falda, mientras jadea ansioso de nueva cacería.
   Hay, sin embargo, otra seducción. Es la que se ejerce a partir de lo mejor que hallamos en nosotros mismos. Lo decimos todo con poquísimas palabras. Nuestra madre naturaleza nos ha dotado con el don de saber descubrir el don del amor. El amor ni es ciego ni es vidente, es humano. No disfruta del dolor, de las dudas o del desamparo de la otra persona. Si miente lo hace a favor del ser amado y en  contra de sus intereses personales.
   Un hombre casi centenario me dijo una frase que no olvidé a pesar de que han pasado muchos años desde aquel día. Un acto mío justificó que me dijera cuánto me debía. Le respondí que nada…Me hizo un regalo y repitió un proverbio del pueblo judío del que era descendiente: “Si me miras con  un ojo yo te veré con los dos”…
  Estas palabras se unieron en mi mente el video que  te invito a ver. Me ha impresionado profundamente. En el arte de la seducción lo mejor es el arte de dar a los demás lo mejor que esperas de la vida.
Aquí les dejo el enlace.

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