El NIÑO DE NAZARET
Hace dos mil años habité una cueva .Una mañana vi pasar al niño de Nazaret. Tenia doce años y parecía triste. Le dije que tenía pan y agua. Me contestó que sería mi amigo. Bebió y comió. Al marcharse me besó en la frente y me dijo: "Escribirás versos y en ellos dudarás de mi Padre, pero no del Hijo del Hombre". Comprendí. Ese niño iba por el Gran Maestro de los esenios; yo, en cambio, a unirme a los guerreros que combatían al imperio romanos , es decir a los seguidores de Barrabás.