Barrancas de sol en las paredes
Este día, apenas cabizbajo, propenso a ciertos atentados de la luz, se me hace un recodo perdido del que salgo con sandalias subterráneas. Como un patio en el sueño tapado por dos alas es mi alma y sus ojos tienen varias raíces que vienen de la muerte, hasta el indice que apagado con que advertido: este día en cuya papelería de palomas depone el corazón un campesino, es el que avisa y se nutre, pero sin pasajeros, sin trenes que van a dar al cielos. Podría suceder, entre otras cosas, abriendo las puertas a las trompetas destructoras, que se nos soplara a través del ala desigual del miedo y cayeran nuestros ojos al vinculo siniestro, al féretro del polvo, al índice del ángel mutilado, aquel tan triste y azogado que se le borran los labios, -tu sorprendes- podría suceder, a mi pesar, entre sus ropas un crecimiento de piedras impos...