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Ahora Mexico

Como hace más de cuarenta años los jóvenes dan  una nueva vuelta de tuerca a la HISTORIA .Después del MAYO FRANCES  y  los levantamientos  estudiantiles en muchos países del mundo, la historia no fué la misma. Los   genocidas  de turno hicieron su trabajo segúun las órdenes de sus amos extranjeros. Más allá  de la derrota , triunfó el coraje cívco.En mi país nos sucedió EL CORDOBAZO, gesta en la que por primera vez estudiantes y obreros hicieron causa común y enfrentaron a la dictadura de turno. Tiraron al basurero de la historia al al dictador Onganía, general vendepatria. Eran tiempos en los que el poder cívico militar, clero militar, o ambas concordias mancomunadas, amordazaban a la sociedad  e einfligían tormentos.   muerte o desaparición  a quienes de algún modo lograban burlar esa mordaza y difundir su opinión.      Ahora otras son las herramientas de lucha y otras las estrategias. Las redes sociales permiten una i...

1° de MAYO

Tus manos son muchas manos, compañera, compañero duendes de la luz y de la sombra,  caballeros andantes de la materia inerme, amazonas de cielos entrelazados,  hacedores de mundos superpuestos, habitantes de relojes furtivos,  estrelleros del común y convidados de roles diferidos y lunas contagiosas Vuestro día , nuestro día, obreros  de corazon en alza y silencios cursivos,  nuestro dia no comienza hoy, no culmina hoy. como el trigo que luego de su odisea se distiende y encorda,  convertido en pan.  No termina en la mesa, no termina su ciclo  el día de la ofrenda en los labios pudorosos que lo toman por don.  Vuestro día, es el día de las manos , de los pies, de los ojos en su dicción terrestre .                                                                   Hermana...

ESQUIRLAS DEL ESPEJO AFROGUARANI

  ( A  Deiisita Guzman y Maria Jose Kiwi) Esquirlas de un espejo afro guaraní: taipero Que desciende los domingos al malvón del cuchillo, Catador de cardales y de resurrecciones, Verde azul y celeste y torbellinos en la boca de serenatas Del amanecer que cuelga de las ramas, acordeón de barrancas Que mi hermano sembrara con su rostro por hacerse mirar, por ser milagro. Necesario común, comunero del agua, impostergable espuma del suceso que retoma luceros por morada, Pescador pre boreal: habrase visto tanto alambrada humano En un sólo latido, medio espalda de luna, Medio pecho de sol y tantos sueños construyendo un arado Para poder vivir. Pontón de cuerdas bermejas, Geografía juglar de los cascotes, Honda del vientre de la rosa sapiente y milagrera, Hermanada en la fuga de distancias. Y los lamentos de los se fueron y que no volverán. Y que tuvieron frío por camino y por costumbre porque se los vio. Esquirlas de un espejo afroguaranì: curtiembre del albedrío, Tabacalero bise...
.  .  . En el cuaderno en llamas que dividieron los sueños del futuro Es ahora este acto, su eslabón de hierbas que visten las barrancas, En su indumentaria de pájaros tejidos al rumbo del nuevo nacimiento. En su dominio de madre espumante, En su égida vegetal, para su cunple aguas de vísceras discretas, Por asunción de aromas y latidos del polvo, Es ahora este acto. Y es el viento en traje de relinchos, Y es la polvareda amarga de los ojos en su lasitud: Aro de adyacencias juglares, desembarcadero de funámbulos Y curtidores de domingos co-bailables. Sean para ti los belfos que mojan con su espuma El proceder que nos ve, trepados a una piedra Como a su gran ofrenda. Sea tu libertad y tu paciencia. Desposa efervescencias de tribus de arco iris Hasta asumir su precio y su descanso. Su pacto y su litigio. En el cuaderno en llamas  en que durmieron Y soñaron hasta perder su brújula los esperados De todos los caminos Prevaleces y avanzas en una multitud inconquistable. Sea p...
Castigo del Equívoco Fue en la época en que las mujeres se encendían y apagaban como luciérnagas. Una de ellas, luego de concebir, quedó encendida por tiempo indeterminado. Los jueces desconfiaron e hicieron degollar al niño. Ante el pánico general, la mujer se apagó para siempre. EL ORDEN DE LA CASA Cuando por fin decidió incendiar la biblioteca se aseguró  de que el orden de la casa comenzara por cerrar puertas y ventanas por dentro. En la espera de Lot La estatua de sal hablò a los hombres. Estos le dieron a espalda; entonces la estatua volvió a ser de carne y huesos. Regresión Con el estertor culminaron los sufrimientos del niño y la vigilia de sus progenitores. Durante la noche, ante el estupor de familiares y condolíentes se incorporó con naturalidad hasta quedar sentado en el féretro. Sus ojos buscaron los de sus padres. Sus palabras sonaron pacíficas, casi ordinarias en el silenció de la sala mortuoria. No lloren ya. Sólo ha sido un sueño, dijo el niño. Acto seguido v...
La sombra y el  Falso Lirio    No sabría deducir la falsa condición de un lirio. Es más, nadie podría deducir a ciencia cierta qué diferencia a éste de los lirios verdaderos. El sabía de lo efímero de la condición del lirio.                                                                         Este conocimiento le dio la pauta de que la intensidad del sol  de verano apresuraría su ciclo vital y con èllo el desenlace fatal. De modo que sólo su sombra podría preservarlo.  No contó con el hecho de que su sombra era exigua de por sí, y era poco lo que podía hacer a favor del falso lirio.   ...
PROLOGO        Nací en Goya, provincia de Corrientes, Argentina, el 24 de agosto de 1951. Supe temprano, en mi pre adolescencia, que sería escritor. El ejercicio de la poesía y el relato fueron hábitos  cotidianos en mi vida. A esa diversidad fueron incorporándose otras formas, como el teatro, el ensayo y la novela. Aforismos, micro relatos y poemas brevísimos, acudieron a mí casi sin que me diera cuenta de ello. Hay elementos oníricos que los hace parecer sonambularios. Sin embargo, no admito mi escritura como juego azaroso. Desde fines de la década del sesenta publiquè en distintos medios: Diarios, revistas, antologías y dos libros en la década del ochenta, además de una selección de aforismos.     Los trabajos escogidos para mi Antología Sumaria pertenecen a distintas épocas. No están ordenados cronológicamente. Quiero que se los vea como notas sueltas de una sinfonía que aún no ha concluìdo.    Debo al buen gusto de mi hij...