Entradas

DHIALA, la que volvió de sus muertes.

  DHIALA, LA QUE VOLVIÓ DE LA MUERTE    Se arrastró hasta el ventanal. Corrió la cortina como acostumbraba hacerlo los días de lluvia. No se asombró de los ajusticiados sino de la presencia de esa mujer irreal, apenas cubierta con un taparrabos y su tórax desnudo. Su sonrisa de muchacha enamorada intentaba burlar el puñal que  parecía crecer en su mano. - ¿Cómo es ?- interrogó una voz sutil, demasiado sutil para que no fuera de niña. - Estos no son tiempos heroicos...apenas debe ser un sueño triste. - No, amigo, estos son tiempos heroicos.    El niño se arrastró hasta el espejo y la miró desolado{ - Ella no puede ser real, aunque...- y calló encajonado en un sollozo.    La niña dejo escapar una risita cosquillosa - De que te ríes Seyna- preguntó el niño. - De tu candor- respondió la niña y comenzó a arañar el interior del espejo como una gatita juguetona. - Supongo que crees que esto es un sueño y te burlas de mí. Siempre te burlas...

La Loca de Isla Cerrito

LA LOCA DE ISLA CERRITO    ESTE RELATO ES REAL. Creyentes o no creyentes, lean hasta el final este relato y sabrán de fuerzas poderosas ocultas en el cerebro de cada ser humano. Fue en el año 1978 en la capital de mi provincia, Corrientes. Allí viví un año antes de exiliarme y luego de volver al país para radicarme definitivamente en Buenos Aires. Conocí una dama paraguaya de unos cincuenta años, viuda, sola, abandonada por los hijos que crió, y de una enorme dignidad. Trabajaba en Corrientes y los fines de semana viajaba, en canoa, hasta Isla Cerrito, donde tenía su casa. No se por qué estaba convencida de que yo tenía poderes sobrenaturales. Como yo conocía las costumbres populares paraguayas por haber vivido en ese país algunos años, atribuí sus dichos a una suerte de pensamiento mágico y me reía. Ella decía que yo mismo ignoraba esas fuerzas y que sin darme cuenta le había ayudado con sólo tomarle la mano una vez. Un día me buscó y de manera v...

Esto de vivir

Esto de vivir tiene sus trueques.. soles en soledad lunas del albedrío como soñar las aspas del deseo cuando su rueda es irredenta...

Mis manos

Mis manos desperdigan distancias ocultas. Se lo que dicen en el arco de adiós que las divide entre un dios sin edad y una mujer sin nombre. Mis manos se arrodillan en mí.

LAGUNA BOSCO

- Madre, la laguna se ha llenado de máquinas locas...ronronean y se comen las chircas...                                - Otra vez con fiebre, che memby...                                     -No, mamá... hay unos señores dando órdenes a las máquinas... parece que se van a llevar la laguna...          -Ay, mi niñito...Son las ranas, los caracoles, son ellos  los que festejan esta inundación....  Y ahora, con tantas lluvias la casa se nos va a ir con la corriente...                                                                                      - No, mamá... l...

Máxima salió a mojar la lluvia

Máxima salió a mojar la lluvia con lágrimas que ahora hacen de Buenos Aires un espejo de niebla.                                                                                                 Sus ojos se han perdido en el jardín real y el príncipe no los puede encontrar. Máxima lee un poema con el cuerpo y cree, vagamente, que un país servido por el látigo espera su sonrisa. Máxima se ha puesto triste al ver un caracol en pos de los recaudos del rosal. Y se dice a sí misma que hay aromas de tango en su jardín. Se ha dormido princesa y en un sueño de duendes memoriosos ha despertado reina. Sus espejos se restriegan los ojos, los rincones se nutren de su sombra y un silencio voraz mide sus pasos. Hay un niño sin voz en su sonrisa y una ni...

La seducción es un arte del amor

El seductor es domesticado en su condición de tal por la seductora. La mujer es seductora por naturaleza. Sabe arreglárselas para tenernos en vilo, ya para domesticarnos a favor de un matrimonio formal, ya para sacar de nosotros algún rédito en particular, para vivir momentos de placer sin mayor compromiso, o, por lo que llamamos seducción histérica, por jugar a dejarnos con los ojos perdidos en su contemplación de diosa irresistible sin darnos a cambio un granito de arena de su ternura.    Una sociedad machista nos educa a fin de domesticarnos a favor de sus encantos. De su debilidad ella hace fortaleza gracias a prejuicios ancestrales. Hay países en donde estas palabras pueden producir sonrisas de desaprobación por el grado de libertad alcanzado por las mujeres. En gran parte del mundo esto es una utopía.     Mujeres inteligentes hacen del seductor el más seducible de los hombres. Aprender esto es tener buen olfato y saber escuchar a nuestras amigas ...