BREVE COMENTARIO

    Respondo preguntas que me hicieron llegar por correo electrónico. Nahuèl Cerò es un seudónimo. Cerò es la conjunción  de las primeras sílabas de mi segundo nombre y de mi apellido.
Nací en GOYA, ciudad de la en la mesopotamia argentina, 1951, un 24 de agosto. Desde los 14 años, luego del fallecimiento de mi madre, viví solo. Quiero decir que me hice a mi mismo. Mi padre no soportaba mi adicción a la lectura y a la escritura de versos. Hijo de campesinos , mi padre, se crió en Capital Federal a partir de los siete años. Nos leía a la luz de un fogón el Martín Fierro y el Santos Vega., eventos que me deslumbraron. Mi madre, descendientes de guaraníes por  parte de su madre y españoles por parte de su padre, me enseño a leer y a escribir. De manera fortuita a los 11 años descubrí a Juan de la  Cruz y al  Horacio Quiroga de los Cuentos de la Selva. El  primero me convirtió a su credo  poético, el segundo me hizo creer que alrededor de mi estaban los elementos y circunstancias  necesarias para escribir cuentos maravillosos.
Pasaron los años, siglos, milenios, y de pronto te hablo desde Banfield, donde vivo con mi compañera de los últimos 21 años. Kary  es como la ves en la fotografía. Fan de U2 e hincha de Boca. Esto  último se comprende por haber nacido en La Boca. Lo de U2 debe ser genético. De la música  de su cuerpo nació Cesar.  Ándres y Pablo fluyeron de la misma partitura. Kary pinta y practica artes marciales.
   He buscado un anonimato pacífico, pero no juego  a las escondidas. Comencé a publicar versos  a fines de la década del 60 y deje de hacerlo cuando nació Cesar. Nunca sin embargo dejé de escribir.
He utilizando seudónimos y heterónimos  a lo largo de los últimos 45 años: El Niño de loa Mundos, Adolescente de la Sonrisa Rota, Cololò, Cèfeno de Yago, mi nombre y apellido en un libro de ensayos publicado en  el año 1988.
Poco a poco vas a conocer muchos de mis aforismos y poemas , además de la novela que te prometí.
Mi hijo Andrés
Algunos de mis micro relatos parecen venir de un sueño y así me suceden. De verdad  son oníricos. Hace cuarenta años escribí:  Escribo por descuido de mi muerte....Hoy escribo por descuido  de la luz. a favor de  ojos anónimos, de sonrisas que esquivan los espejos

Kary, la madre de mis hijos
Mi hijo Cèsar
Mi hijo Andrés hoy


Kary

Mi hijo Pablo con su madre, Kary

Pablo y Kary

Kary, Andrés y Pablo

Andrés

Pablo y Andres

Kary

Kary

Kary

Kary y Pablo

Pablo
Mi hijo Cèsar




Mi hijo Cèsar


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