POR QUE VOTAR A CRISTINA
Vivimos un momento histórico. El filosofo dirá que cada instante es historia, el poeta ,que cada instante es único... Vivimos días que marcaran nuestro futuro, y el de nuestros descendientes, según que hagamos a favor o en contra de esa contingencia.
Vísperas electorales. Nos suceden a la sombra del árbol del silencio. Pocos se ocupan, en el que hacer diario, de hablar de las inminentes elecciones. No hay nuevos discursos y el decurso opositor hace gárgaras de semillas vacías.
Los tenebrosos, apocalípticos y ligeros de lengua, meten el rabo entre las piernas y muestran prótesis dentarias en lugar de colmillos. Se da por hecho que Cristina Fernández de Kirchner ganará las elecciones en primera vuelta.
Cristina, mujer tipo madre coraje, quizás plusvalía de nuestra historia venidera, dispersa una oposición enferma de soledad. No los castiga con su discurso, de algún modo, trasciende sus equívocos. Ellos son los que se infligen heridas de muerte, por cinismo, mediocridad, y por sobre todo, por haber tomado a la ciudadanía como infradotados a los que se le puede llevar de las narices a sus antojos. Sin embargo, ahí están los perpetuos conspiradores, anclados en los jardines de la democracia, por la que no pusieron el cuerpo, masticando su desamparo electoral y su odio al electorado.
Vendrán días difíciles. Los enemigos permanentes de la democracia, disfrazado de presidenciables, no retrocederán a cuarteles de invierno. Se lamerán las heridas, y volverán. Tienen el dinero mal habido alcanzado en sus andanzas por las instituciones democráticas. Seguirán conspirando por todos los medios a su alcance.
Nosotros, electores del común, los que llevamos la peor parte de la historia, puesto que la llevamos al hombro, debemos actuar de manera inteligente y objetiva, debemos sepultar en las urnas a los mercenarios del mal llamado libre mercado, a los profetas de la hecatombe social, a los que medran con la información o hacen de la información una mentira más.
No soy justicialista y estoy lejos de ser funcional al gobierno de turno. sin embargo, asumo que estamos en un momento en que no debemos ser indiferentes. Apoyar la reelección de Cristina no es una cuestión partidaria, no es una opción. Apoyar su reelección es estar a favor de lo que se hizo bien, omitir ese apoyo por lo que no se hizo, o no se pudo hacer, o se hizo mal, es hacerle el juego a los demagogos y oportunistas de turno. Propongo apoyar su gestión como paso necesario hacia realizaciones mayores.
Esta mujer físicamente débil se hizo fuerte a partir del coraje cívico propio, y el de millones de jóvenes y adultos que se dijeron presente para cuidarla en el momento más difícil de su vida.
Nos devolvió a la política como a la continuidad del pan, del beso, del arte de mirar a los ojos de los seres que amamos.
Los enemigos de la democracia no esperaron a que concluyera su duelo para seguir golpeándola, incluso con los viejos hábitos de movilizaciones organizadas a tanto por cabeza.
Debemos ir por más y estoy seguro de que nuestra presidenta así lo quiere.
La izquierda, en todos sus matices y fragmentaciones, parece haber comprendido que la unión hace a la fuerza. Esa es la cuestión. Nuestros jóvenes se han dado cuenta de que entre un rebelde y un revolucionario hay un largo camino, y en este darse cuenta contribuyó nuestra presidenta dotándolo del arma apropiado... una computadora. Creo que valoró y midió las consecuencias. Por ese sólo hecho merece la aprobación de los que aprendimos a leer a la luz de una vela y con libros prestados.
La derecha nacional, y lo digo con respeto, a partir de las primarias, dejó al descubierto fósiles que aún estriban en el paredón de los lamentos, Hoy tiene la oportunidad de recomponerse, buscar lideres que acepten la democracia como un bien común y no como un museo de descerebrados que convirtieron su espacio político en una caverna en donde solo se oye el zumbido de las alas de los murciélagos.
Vendrán tiempos difíciles. Necesitamos instituciones fuertes y funcionarios a la altura de las circunstancias. Una presidente con apoyo masivo del electorado podrá sortear los escollos e incluso disuadir a eventuales conspiradores. No esperemos los artilugios guantiblancogolpistas del 2001. Esa treta ya no sirve. Vendrán por ELLA. Se deduce, en consecuencia, que es el electorado nacional su mejor escudo.
Como obrero de la vida y poeta de la calle, les pido a cada uno de mis hermanas y hermanos racionales que por una vez y en forma definitiva , sepultemos la impostura , la mentira disfrazada de verdad, las promesas que jamás se cumplirán y pongamos la conciencia y el cuerpo a favor de esta mujer que hizo de su dolor su fortaleza y de su lucha un lugar para muchos.
Aplaudamos los logros y critiquemos las omisiones, pero por sobre todo hagamos que nuestro voto sea la garantía de búsqueda de transparencia y equidad, aún cuando nuestro mundo desprecie esos dones.
NADA MAS. Pido disculpas a los seguidores de mi blog por esta intromisión. Si crees que mi mensaje es serio y objetivo multiplicalo a favor de tus amigos.
HASTA LA VICTORIA SIEMPRE
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